jueves, noviembre 18, 2010

Acciones, objetos, dibujitos, sonidos y palabras.

Tal como en los sistemas de numeración, representan cantidades. Los sistemas de escritura permiten reflejar casi todo lo que el ser humano conoce e imagina.

La cuestión de la escritura está muy relacionada con el lenguaje y este con el pensamiento. Hay quien pudiera afirmar que el pensamiento es habla interiorizada. Cosa, intuitiva, sí, pero difícil de creer. Se ha demostrado la importancia de las imágenes mentales, incluso en animales, por medio de ingeniosos experimentos cognitivos. Tal vez, pensemos con iconos y con palabras. Quizás incluso con emociones. De todas formas, asociamos el pensamiento humano a la sintaxis de elementos representacionales, a la lógica... pero estas no son más que frutos de aquel.
Empecemos por el principio.
Imaginemos que somos humanos muy avanzados, en una próxima época posthistórica. Y que solemos explicar historias a nuestro grupo –sí, toda la civilización echada a perder... una pena-. La falta de memoria y el despiste nos ha de perseguir siempre. Seguramente, si queremos explicar la historia de un naufragio, utilizando signos –les resultarán muy familiares- igual haríamos algo así.

o|-< -n --> wmwm -->
<-- wm x wm :-@ :-( -n

¡¿Un jeroglífico raro!? Sí, bueno, pero el pobre hombre posthistórico ya se entendería.

Hombre: o|-<
Plural (más de uno, muchos): -n
Dirección, (fueron): -->
Mar: wmwm
Dirección (retornar): <--
Rotura: x  (naufragio: wm x wm)
Grito: :-@
Pena, (plural, pena de la tribu): :-( -n

Así siempre nos acordaríamos de la historieta. Y también tendríamos un pequeño salto de la escritura iconográfica, a la ideográfica. De las pinturas rupestres a la escritura egipcia (por ejemplo).

¿A que ya no ven igual de absurdo el pequeño jeroglífico?:-D

Escritura pictográfica.


A partir del hallazgo de la Piedra de Rosetta, se dieron cuenta que la escritura egipcia combinaba signos que representan sonidos y otros que representan ideas. Esta vez, una transición de la escritura ideográfica a la casi alfabética –si me permiten el atrevimiento-.

Podemos pensar también en la escritura china, en que los ideogramas más primitivos representan –y en ocasiones se parecen- a objetos. Pero, parece, que de forma parecida a los egipcios -si no estoy excesivamente equivocado- los ideogramas fueron convirtiéndose en representaciones de sonidos vocálicos.

Ideogramas chinos.


En ese punto, quizás, el lenguaje hablado, pudiera capturarse con unos centenares de símbolos –silábicos- por algunas personas de alguna civilización que se lo pudiera permitir.  Y ya, la holgazanería de los escribas nos llevaría a la economía, que ya conocen: la, le, li, lo, lu; na, ne, ni, no, un. Luna, lana, lona, lino o Nilo, claro XD.  

Escritura maya.


Escritura egipcia.


Sí, sí, todo es más complicado. Ya me imagino a Lacan, Derrida y la Esteban recitando operísticamente que el lenguaje es mucho más. Bueno, lo cierto es que me lo estoy sacando bastante de la manga. No me hagan caso. Pero, fíjense en esto.

 
El lenguajes de signos. Tanto puede utilizar elementos pictográficos como alfabéticos (aunque los propios, parecen, así bote pronto, los pictóricos).

En el siguiente video, la chica que presenta “los colores”, tanto utiliza signos, como los símbolos de las letras del lenguaje hablado.  Fíjense, por ejemplo en el “rojo”, señala al labio. O el “naranja”, forma esférica, como una naranja o el sol. 


Tal vez, esta torpe y peregrina aproximación no esté, tan, tan lejos de como podría nacer una escritura compleja.